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viernes, 25 de septiembre de 2015

CUESTIONARIO DE RIESGO DE ABANDONO DEL EJERCICIO (CRAE)

No todos los clientes que se apuntan a un club de fitness tienen las mismas necesidades. Hay clientes que llevan muchos años practicando deporte en el entorno de un club de fitness y que tienen mucha experiencia. Estos clientes saben perfectamente lo que buscan y tienen un nivel de autonomía muy alto dentro del club. Obviamente, desde el equipo de asesores, se debe seguir trabajando con estos clientes para ayudarles a progresar y a mantener un alto nivel de motivación, y eso pasa en algunas ocasiones por proponerles retos y nuevas actividades.

Existe, sin embargo, dos perfiles muy diferentes que son los que vamos a tratar en esta ocasión. Aproximadamente un 30-40% de las altas que se producen en un club, corresponden a personas que se apuntan por primera vez a un centro de fitness y que, por lo tanto, no tienen experiencia previa. Este sería el perfil con mayor necesidad de apoyo durante sus 3 primeros meses de vida en el club. El segundo perfil corresponde a personas que han tenido alguna experiencia previa con el deporte y con el fitness, pero ha sido una experiencia corta y, en la mayoría de ocasiones, no exitosa. Es gente que ha pasado por algún club y que no ha conseguido los objetivos que se había propuesto, principalmente porque no ha sido capaz de engancharse al ejercicio ni de mantener una frecuencia de asistencia al club suficiente para obtener resultados.

Estos dos perfiles corresponden a personas que están intentando un cambio de hábito de sedentarios a activos. El Modelo de cambio de hábitos (Transtheooretical Model of Behavior Change) establece 5 fases por las que debe pasar una persona sedentaria hasta llegar a la fase de Mantenimiento y hacer del ejercicio un hábito duradero. Los dos perfiles que estamos comentando se encuentran entre la fase de Preparación para el cambio y la de Acción. 

Se trata de dos fases muy inestables, ya que aunque la persona ha tomado la decisión de empezar a hacer ejercicio, tiene muchas dudas sobre si la decisión que ha tomado es la correcta. Algunas de las preguntas que se hacen estas personas son: ¿Vale realmente la pena todo este esfuerzo? ¿Estaré haciendo los ejercicios adecuados? ¿Encajo en este ambiente deportivo? ¿Me va a funcionar a mi el ejercicio? ¿Estaré haciendo el ridículo? ¿Voy a saber cómo funcionan las máquinas?


Creemos que es muy importante identificar a estos dos perfiles de clientes en el momento de darse de alta en el club, porque son los que tienen un mayor riesgo de abandono durante los primeros meses. Una vez identificados, se les puede dirigir a un programa de acogida o inducción que les aporte el acompañamiento y la ayuda que necesitan. Estos clientes sí que van a valorar este tipo de programas y lo van a ver como un elemento de atención personalizada y de diferenciación con otros clubes. 

De esta forma, se puede poner la atención y los recursos en los clientes que realmente lo necesitan, y ahorrar esos mismos recursos en clientes con experiencia y que ya tienen el hábito del ejercicio, ya que ese perfil de clientes no se beneficia del programa de acogida para nuevos socos ni lo valora como algo positivo que recibe del club.

Con este propósito hemos diseñado y testeado en varios clubes el Cuestionario de Riesgo de Abandono del Ejercicio (CRAE). Este cuestionario identifica a aquellos clientes que en el momento de darse de alta en el club, tienen un mayor riesgo de abandonar durante los primeros meses de su experiencia como socios. 

Cuando un cliente contesta que SÍ a alguna de las preguntas, significa que su riesgo de abandono es alto y se le debería ofrecer un apoyo más intenso a través del programa de acogida o de inducción de nuevos socios.

Al contestar el cuestionario, el cliente también toma consciencia de su riesgo de abandono y se reafirma en su propósito de conseguir su objetivo, además de facilitar la labor de introducirlo en un programa de acogida.

Se trata de un cuestionario muy sencillo y fácil de completar, por lo que se puede hacer en el mismo momento de formalizar el alta o en una primera entrevista con un asesor.

Descárgate el cuestionario en: http://www.wscconsulting.net/productos.php


sábado, 1 de agosto de 2015

REFLEXIONES SOBRE LOS NUEVOS “SUPER LOW-COST”.


Una de las características de los low-cost en su aparición fue que tenían una propuesta de precio de menos del 50% con respecto a los estándares del sector en ese momento. Esa misma estrategia es la que están siguiendo los “super low-cost” para competir con los low-cost. Si la cuota media del sector rondaba los 45-50€, los low-cost aparecieron a unos 20€, y ahora los “super low-cost” se ofertan a precios de unos 10€.


Esta involución en los precios y también en el valor de los servicios de los clubes deportivos exige, como mínimo, algunas reflexiones básicas. En primer lugar, deberíamos plantearnos si es necesario y qué aporta esta estrategia de precios tan radical, y en segundo lugar, a dónde nos lleva y cómo puede afectar al resto de operadores a medio plazo. Vamos a plantear algunas reflexiones sobre estas dos cuestiones.

Cuando ya has reducido a la mitad el precio habitual de un club de fitness, ¿tiene sentido reducirlo todavía más? Bajo mi punto de vista creo que no tiene ningún sentido. El modelo low-cost tiene su origen en la reducción de servicios y por lo tanto de costes, para poder ofrecer un precio más bajo, y eso tiene sentido porque los márgenes se mantienen o incluso aumentan sin poner en crisis la calidad de los servicios que se ofrecen. Sin embargo, una vez que ya se ha llegado a ese punto, reducir todavía más los precios obliga a un deterioro en la calidad del servicio, que se refleja en poco personal, poca seguridad, poca inversión en instalaciones, falta de limpieza y de mantenimiento, etc.

Este es el caso de los ”super low-cost”, que como ya no pueden reducir la cantidad de servicios que ofrecen, se ven obligados a reducir los costes a través de una baja calidad en el servicio.

¿Si estoy vendiendo un club a 20€, el hecho de bajar más ese precio va a generar un incremento considerable en el número de socios? Esta podría ser otra de las motivaciones de reducir el precio todavía más, pero una vez más, la respuesta es que cuando el precio es tan bajo, reducirlo todavía más no tiene un gran efecto sobre la demanda. Los low-cost ya tienen un precio muy asequible para la mayoría de la población, por lo que bajarlo más todavía no da acceso a nuevos clientes potenciales, o por lo menos, no a aquellos que puedan tener más interés en hacer deporte en un club deportivo. Si además, esta bajada extra del precio va acompañada de una bajada en la calidad, en el número de servicios y en un peor ambiente, el modelo todavía se hace más insostenible a medio plazo. 

Iniciativas como éstas, parten de empresas que tienen como estrategia fundamental competir a bajo precio. Su objetivo es ser siempre más baratos que la competencia. Estas empresas se olvidan que el cliente busca un valor adecuado por el precio que paga (“value for money”). Si en esta ecuación te olvidas del valor y te centras solo en el factor precio, es cuando surgen iniciativas como las que estamos viendo. 


El consumidor actual busca la “compra inteligente”, y no simplemente comprar lo más barato sin tener en cuenta lo que recibe. Este es uno de los motivos por los que, según mi opinión, este tipo de propuestas “super low-cost” tienen poco sentido, ya que parten de un error estratégico y de un erróneo entendimiento del consumidor.

Otro de los motivos por los que este tipo de iniciativas van a tener dificultades a largo plazo es porque se basan en el hecho de que su punto de equilibrio en número de socios no se dispara a pesar de su bajo precio, debido a que tanto la inversión como los costes operativos son reducidos. Esto permite alcanzar el margen deseado sin necesitar un número excesivo de socios a pesar de que la cuota sea muy baja. Sin embargo para mantener este sistema, es necesario hacer una gestión de costes muy férrea, y no se puede ceder ante ninguna de las peticiones del cliente, ya que si se incrementan los costes, el sistema se descontrola y el margen desaparece. Gestionar un club sin margen de maniobra para mejorar y para ofrecer a los clientes alicientes y novedades, es una tarea complicada y de poca trayectoria, ya que la relación entre el club y el cliente se va deteriorando y la mayoría de ellos acaban abandonando.

Por otro lado, la propuesta que hacen los “super low-cost” va en contra de la tendencia que tienen los mercados. Lo que estamos viendo en todos los sectores, es que el low-cost va incrementando los precios paulatinamente como resultado de mejoras en la oferta de servicios por un lado, y para depender menos del volumen por otro lado. Esto tiene mucho sentido, primero porque al cliente no se le puede estar diciendo que “no” todo el tiempo, por lo que de vez en cuando se hacen concesiones que aumentan los costes y obligan a ir subiendo el precio si no se quiere destruir el margen de beneficio. Por otro lado, al crecer el fenómeno low-cost y aparecer también otros modelos de negocio, esto hace que la competencia aumente, y además una competencia que tiene precios similares, por lo que la oferta es superior a la demanda y cada vez cuesta más conseguir los volúmenes de clientes necesarios. La solución es subir el precio y depender menos del volumen.

Este es el razonamiento lógico que han seguido las empresas de low-cost de muchos sectores. Sin embargo, los “super low-cost” toman la dirección contraria, contra toda lógica, y bajan los precios todavía más, obligándoles a depender más del volumen o a reducir la calidad. Esta bajada de precios es innecesaria porque ya el low-cost tiene precios muy bajos y por lo tanto, es muy difícil generar un estímulo en la oferta a través del precio cuándo este ya es muy bajo. Además esta bajada de precios es innecesaria porque genera un desequilibrio en el “value for money” y obliga a una gestión de costes tan rígida que es inviable a medio/largo plazo.

Así como el fenómeno low-cost está teniendo un incremento sostenido y está cambiando las reglas del juego en muchos sectores porque se basa en unos fundamentos y en una relación entre valor y precio que han demostrado ser coherentes, el fenómeno “super low-cost” responde más a estrategias puntuales y que no van a tener una gran repercusión en el sector. De hecho, si observamos otros sectores, vemos que son pocas las iniciativas de este tipo, y en muchas ocasiones responden a estrategias de comunicación que esconden precios que en realidad son más altos y que los sitúan en valores equiparables con otros operadores de ese mismo sector.



miércoles, 8 de abril de 2015

FIDELIZACIÓN A TRAVÉS DE LAS CUOTAS

¿Es posible aumentar la vida media de los socios con una estrategia de precios? Como veremos más adelante, diversos estudios demuestran una correlación entre algunas estrategias de precios y el tiempo que un cliente permanece como socio del club. 

Es posible que cuando analices algunas de estas estrategias pienses que el aumento en la vida media del socio se debe más a un efecto de “retención” que a una verdadera “fidelización”. Sin embargo, yo pienso que la línea que separa estos dos conceptos es, en realidad, muy, muy fina y que, por lo tanto, siempre que un club se preocupe por dar un buen servicio y satisfacer a sus clientes, no tiene sentido diferenciar entre retención y fidelización. 

La fidelización consiste en mantener una relación estable y duradera con los clientes, y eso se consigue siempre con una mezcla de acciones, unas que refuerzan el deseo del cliente de permanecer como socio y otras que generan ciertas barreras a su salida. De hecho, las acciones que suponen una barrera para que se vaya, nos permiten ganar tiempo con ese socio para poder realizar acciones que refuercen los vínculos y para aumentar su frecuencia de uso y los beneficios que obtiene del ejercicio. En la realidad todas estas acciones se dan mezcladas entre sí y se complementan unas a otras.

En el año 2001 la Sports and Fitness Industry Association (SFIA) de Reino Unido publicó un informe titulado “Winning the retention battle” (Ganando la batalla de la retención) basado en estudios realizados con 64 clubes ingleses y con un total de 72.354 clientes.
Estos estudios demostraban que los clientes que pagan “cuota de inscripción” tenían un 21% más de probabilidades de permanecer como socios al final del primer año. 
   

En esa misma línea, en el año 2008, la International Health, Racquet and Sportsclub Association (IHRSA) publicó la “Guía IHRSA para la retención de socios” y estableció que los clubes con cuotas de inscripción altas (especialmente las superiores a unos 200€), tenían ratios de fidelización superiores.

Los datos de estos estudios concuerdan con lo que dice la psicología sobre el comportamiento humano: “lo que conseguimos de manera fácil pierde su valor, mientras que damos más valor a lo que nos cuesta esfuerzo conseguir”. 

La cuota de inscripción marca de alguna manera el “valor” de un club y supone una barrera de salida importante. Es verdad que puede frenar la captación de nuevos socios, pero hay soluciones para evitar este efecto negativo y mantener al mismo tiempo un importe en la inscripción. La cuota de inscripción es además el principal elemento que tenemos para generar promociones y estimular la captación, ya que nos ayuda a ofrecer al cliente la oportunidad de realizar una “compra inteligente” o lo que es lo mismo, comprar un producto a un precio por debajo de su valor.

Algo parecido a lo que pasa con la cuota de inscripción, ocurre con la cuota mensual. Los clubes con cuotas elevadas tienen un ratio de retención más elevado que los clubes con cuotas medias o bajas. Tal y como apuntaba John McCarthy en el informe de IHRSA, “los clubes con cuotas bajas, casi sin excepción, tienen baja retención de sus socios”.

El importe de la cuota de inscripción y de la cuota mensual también tiene un efecto sobre la fidelización en parte por otros motivos. Por un lado, los clientes que acuden a clubes de mayor precio suelen ser personas de mayor edad, de mayor nivel de formación y de mayor poder adquisitivo. Todos ellos son factores que potencian la fidelización. Por otro lado, los clubes que son capaces de cobrar cuotas más altas, suelen ser clubes que trabajan con mayores márgenes y que por lo tanto pueden tener estructuras mejor dimensionadas y más profesionalizadas. Aunque esto no es siempre así, sí que ocurre en muchos casos.

Los estudios revelan también que las cuotas familiares y corporativas (empresas y grupos) tienen mayor retención que las cuotas individuales. Es por ese motivo que las tasas de retención más altas del sector se dan en clubes familiares con oferta para todas las edades y que tienen un gran porcentaje de sus clientes vinculados a cuotas de familia. 

Teniendo en cuenta el dato de que las cuotas de grupo generan mayor fidelización que las individuales, muchos clubes que no trabajan el concepto familiar, han optado por generar cuotas dúo, trio o grupales, aplicando un descuento en la cuota siempre y cuando se mantengan como socios todos los integrantes de esa cuota.

En lo que hace referencia a la forma de pago, los clientes que pagan el año por adelantado tienen un 20% más de probabilidades de mantenerse como socios activos al final del año, en comparación con los que pagan mes a mes sin compromiso de permanencia.

Por otro lado, los clientes que pagan mensualmente tienen un 12’5% más de probabilidad de renovar que los que pagan el año por adelantado.


Estos datos pueden parecer contradictorios, pero no lo son. Los clientes que pagan por adelantado adquieren un compromiso de permanencia, y obviamente, gran parte de ellos intentan aprovechar un servicio que ya tienen pagado y se fuerzan más a seguir acudiendo al club. Por lo tanto, este tipo de compromiso ayuda a que el cliente se automotive a seguir enganchado con el ejercicio.

La parte negativa de estos pagos por adelantado es que cuando llega el momento de la renovación, muchos clientes hacen balance de si han aprovechado realmente lo que pagaron el año anterior. En los casos en que ese balance no es muy positivo, los clientes deciden no renovar por un año más, ya que eso supone pagar una cantidad de dinero importante. Por este motivo, los clientes que pagan mensualmente renuevan con más facilidad, ya que cogen el hábito de pagar cada mes y además las cantidades que pagan cada vez son más pequeñas, por lo que les es más fácil renovar. Además, el hecho de pagar mensualmente hace que el cliente vea su pertenencia al club como algo continuado, y no en periodos de un año.

A pesar de que los que pagan el año por adelantado renuevan menos, siguen teniendo una retención mayor si se analizan varios años, ya que la menor renovación se compensa con una mayor retención durante el año.

Algunos clubes están utilizando ahora estrategias de cuotas que intentan combinar los aspectos positivos de estas dos modalidades de pago. Para ello establecen un compromiso anual con el cliente, pero en lugar de cobrarle todo el año de golpe, le cobran solo el mes actual y una especie de fianza por el último mes, y el resto lo va pagando mensualmente. De esta manera, el cliente adquiere el hábito del pago mensual y cuando llega el momento de la renovación, el importe a pagar sigue siendo pequeño, ya que es el correspondiente a una mensualidad. 

Como hemos visto, algunas estrategias de precios pueden ayudar a aumentar la fidelización, pero estrategias erróneas también pueden reducirla. En un estudio que publicamos a finales de 2013 WSC Consulting con el patrocinio de Precor, realizamos encuestas a más de 6.000 clientes de 22 clubes de fitness de España y llegamos a la conclusión de que una de las cosas que genera mayor insatisfacción, es la diferencia en los precios que pagan los socios. En la mayoría de los clubes del estudio aparecían comentarios de socios que se quejaban de que conocían a algún amigo que pagaba menos que ellos. 

Es posible que en algunos casos estas diferencias estén justificadas por temas de antigüedad, edad, horario u otros motivos, pero sabemos que en muchos casos eso no es así y esas diferencias son simplemente el resultado de promociones puntuales o de negociaciones individuales. Cuando ese es el caso, debemos ser conscientes de que los clientes acaban hablando de precios entre sí y, como hemos visto claramente en este estudio, esas diferencias de precios son la causa de una gran insatisfacción por parte de algunos clientes. 

Este es uno de los motivos por los cuales solemos recomendar a los clubes que no utilicen nunca la cuota mensual como elemento de promoción para la captación. Es más adecuado utilizar para esos fines la cuota de inscripción, regalos o servicios de valor añadido, pero no la cuota mensual, ya que además de generar insatisfacción entre los socios, se pone en peligro la fuente principal de ingresos del club.

Como conclusión, cuando te sientes a definir las cuotas de tu club ten en cuenta no solo aspectos de rentabilidad a corto plazo, sino también cómo esas cuotas pueden ayudar a mejorar la fidelización de los clientes y, por lo tanto, la rentabilidad del club a medio y largo plazo.

Más información: www.wscconsulting.net 

jueves, 22 de enero de 2015

PABLO LOPEZ DE VIÑASPRE



Pablo López de Viñaspre
  • Gerente de WSC Consulting, empresa líder en formación y consultoría en el sector del fitness en España. 
  • Gerente de UP-Quality Fitness Clubs, una Red de clubes independientes de calidad. 
  • Director de la Fitness Management School (FMS) la primera escuela de negocios del sector del fitness . 
  • Autor del libro "La Ruta del Management en el Fitness" y ponente internacional.
  • Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte.

lunes, 24 de noviembre de 2014

EL MODELO GLOBAL DE FIDELIZACIÓN (2ª PARTE)

Es primordial recalcar la importancia que tiene la fidelización de clientes en el resultado final de la empresa. Vivimos un momento complicado en nuestro sector, que ha servido para darnos cuenta de ello.

El Modelo Global de Fidelización engloba 6 áreas que tienen un efecto directo sobre la reducción de bajas. Cada una de estas 6 áreas incluye sub-áreas específicas que constituyen acciones concretas a realizar:

  1. Retención.
  2. No insatisfacción.
  3. Satisfacción.
  4. Motivación.
  5. Formación.
  6. Comunicación.

En el artículo anterior explicamos detalladamente las dos primeras áreas, por lo que ahora nos vamos a centrar en explicar las 4 áreas restantes.

SATISFACCIÓN
Dentro de esta área, incluimos todas aquellas acciones que tienen como efecto aumentar la satisfacción de los clientes. Tradicionalmente se ha considerado a la satisfacción del cliente como la responsable única de la fidelización. Aunque ahora sabemos que no es así, sí que la satisfacción tiene un importante peso en el modelo de fidelización.

Esta área se compone de 4 apartados:

- Gestión del detalle: hay dos grandes áreas a trabajar en la gestión del detalle:

  • Ambiente de la instalación: tiene que ver con el diseño, los olores, el ruido, la luminosidad, la comodidad, etc.
  • Trato del personal: la amabilidad con la que el personal trata a los clientes y la empatía que muestran, tiene un gran efecto sobre la satisfacción. Aspectos como la sonrisa, la disponibilidad y el lenguaje corporal, entre otros, marcan la diferencia entre un trato mediocre o excelente.

- Oferta de servicios: obviamente, el cliente viene buscando unos servicios de fitness concretos. Por lo tanto, el tipo de servicios que ofrecemos y la calidad de los mismos, influyen en el nivel de satisfacción. Hay dos grandes aspectos a considerar:

  • Qué ofrecemos: que sea una oferta variada, completa y actualizada, es decir, que incluya las tendencias que los clientes están viendo en otros clubes o en revistas.
  • Cómo lo ofrecemos: que existan sistemas de control de la calidad para asegurar que los servicios se prestan con el nivel que queremos que perciba el cliente. Algunos de estos sistemas son los checklist de control, los mistery shoppers o los rol-play de procesos.

- Opinión del cliente: gestionar teniendo en cuenta la opinión de los clientes y ser proactivos en recoger esas opiniones, para poder anticiparse a los problemas. Aquí están, herramientas como los buzones de sugerencias, las encuestas de satisfacción periódicas y los focus group con clientes.

- Orgullo de marca: a muchos clientes les genera satisfacción saber que están en un club de referencia o en un club que es solidario y que contribuye en su comunidad. Incluimos dos áreas:

  • Presencia de marca: que la marca esté presente en eventos deportivos, solidarios, en medios de comunicación o que personajes famosos estén vinculados a la marca.
  • Clientes VIP: no todos los clientes son iguales para una empresa. Por lo tanto, los clientes más valiosos por antigüedad o por nivel de gasto, deberían tener un trato especial y ser reconocidos como tales.

MOTIVACIÓN: 
Gran parte de las bajas que se dan en los clubes de fitness son por falta de motivación para entrenar o para ir al gimnasio. No todas las personas se motivan de la misma manera, pero sí que hay algunos aspectos de la motivación que son comunes a la mayoría de personas. Hemos considerado los siguientes 3 aspectos como los más importantes:

  • Retos: muchos clubes están empezando a clasificar a los clientes en función de sus objetivos y a proponerles retos concretos a corto plazo. Siempre hay una motivación o una necesidad para hacer deporte. Si llegamos a descubrirla y marcamos pequeños retos, el nivel de motivación se mantiene durante más tiempo.
  • Novedades: la monotonía es una de las causas principales del aburrimiento y la falta de motivación. Los clubes deben tener una estructura capaz de generar novedades en eventos, actividades y programas. También tienen que tener capacidad de mover a los clientes de unas actividades a otras dentro del club, para conseguir que varíen su programa de entrenamiento y que prueben cosas nuevas.
  • Ventas: cuando una persona se compra una bicicleta nueva o unas zapatillas de correr, su motivación aumenta porque quiere experimentar las nuevas sensaciones que va a tener. Comprar algo y gastar dinero es una fuente de motivación. Por ese motivo, los clubes deben generar productos y servicios para vender a sus clientes, y lo que es más importante, la empresa debe tener una cultura de ventas en la que todo el personal, tanto comerciales como técnicos, sepan cómo contactar con los clientes, detectar sus necesidades, y venderles un servicio que suponga una solución a esas necesidades.


FORMACIÓN: 
Los clubes de fitness deberían ser el sitio dónde los clientes aprenden y adquieren conocimientos sobre salud, deporte y alimentación. Cuanta más información tenga un cliente y cuánto más sepa sobre estos temas, más se va a vincular con el ejercicio y con el club. La formación incluye dos grandes áreas:

  • Formación del cliente: pocos clubes cuentan con un Plan de formación a clientes, pero creemos que es importante definir qué conocimientos les vamos a dar a lo largo del año y cómo lo vamos a hacer. Existen diversos canales para difundir esos conocimientos, como son newsletters, sesiones formativas, revistas, emailings, pantallas de TV o en las propias actividades.
  • Formación de equipo: también debería haber un Plan de formación interna para el personal, ya que cuánto más sepan los trabajadores, más fácil será compartir conocimientos con los clientes. La formación es también una herramienta de fidelización de los trabajadores.

COMUNICACIÓN: 
Nos parece que no podemos hablar de fidelización sin tener en cuenta la comunicación tanto interna como externa. Por ese motivo, incluimos 3 aspectos a trabajar en la comunicación:

  • Comunicación con el equipo: sirve para crear un proyecto común, para mantener la pasión y la motivación y para unificar procedimientos y formas de actuar. En definitiva, crea la cultura de la empresa. Se consigue a través de reuniones periódicas individuales y de grupo, newsletter interna, formaciones internas, etc.
  • Comunicación con los socios: todos los clubes tienen diversos canales de comunicación con sus socios. Por nuestra experiencia, el más potente y el menos explotado es la comunicación a través de los propios trabajadores, especialmente a través de los instructores. Es necesario conseguir que los instructores se involucren en la comunicación de eventos, novedades o incidencias, ya que ellos tienen un gran contacto con los clientes y pueden generar una comunicación directa y efectiva con una inversión en tiempo muy pequeña.
  • Comunicación con el entorno: el objetivo es que el club tenga mucha presencia en su entorno y en su localidad para que el cliente se sienta orgulloso de su club. Esto es lo que se conoce como orgullo de marca. 

Esperamos que el Modelo Global de Fidelización te ayude a organizar el área de fidelización de clientes en tu club teniendo en cuenta una perspectiva global. Estamos convencidos que si actúas sobre todas estas áreas y generas acciones concretas, la suma de todas esas acciones tendrá un efecto muy positivo sobre la fidelización y, por lo tanto, sobre la rentabilidad de tu club.

viernes, 17 de octubre de 2014

DEL FITNESS TECNOLÓGICO AL FITNESS DE PERSONAS

La cadena de cafeterías más grande del mundo, Starbucks Coffee lo tiene claro cuando afirman “estamos en el negocio de las PERSONAS, sirviendo café”. Esta declaración de intenciones está detrás de todos sus procesos y decisiones. Además de café, ofrecen una experiencia que se apoya en un trato personalizado y amable y en un local acogedor, tranquilo y con música muy cuidada para que sus cafeterías sean un punto de encuentro con familia y amigos o un momento de relajación en el día a día. Convertir un negocio de cafeterías en un negocio de personas no les ha ido mal. Actualmente cuentan con más de 17.000 locales en más de 50 países.

Otro ejemplo de aproximación a las personas es el de Zara, que en sus procesos de selección, contratan al personal de tienda basándose en un criterio fundamental, lo que ellos llaman el “coeficiente de optimismo”. Tienen claro que la gente que trabaja de cara al público, tiene que ser alegre, de sonrisa fácil, optimista, porque en el negocio de las personas eso es muy importante. Tampoco le ha ido mal a Zara, con más de 1.800 tiendas en 87 países.

El fitness también debería ser un negocio de PERSONAS.

Estamos en el negocio de las personas sirviendo fitness. Este cambio de mentalidad debe inculcarse a todo el personal del club, y muy especialmente al personal técnico, mucho del cual sigue pensando que su negocio es el fitness, y no las personas. Es lógico que sea así, ya que durante muchos años se han formado en aspectos técnicos del ejercicio, y prácticamente ninguno de ellos tiene formación en temas relacionados con la gestión de personas, el trato al cliente, el coaching, etc.

Este cambio de mentalidad en el club tiene que ir acompañado de cambios en el lenguaje que utilizamos. Tenemos que dejar de llamar “Técnicos de fitness” a llamarles “Asesores”. Tenemos que poner el foco en las personas y no solo en la actividad.

Actualmente tenemos un elemento que nos puede ser de gran ayuda para hacer este gran cambio. Me refiero a la tecnología. Muchos clubes, y especialmente los instructores (asesores), ven la tecnología como algo negativo que les resta importancia. Esto es así especialmente con el fitness virtual que se está empezando a introducir en España.

Creo que esta visión negativa hacia la tecnología nace del miedo al cambio, y que el avance tecnológico no se va a parar y va a entrar con fuerza en los clubes de fitness en los próximos años. En un futuro no muy lejano, no entenderemos el fitness virtual con una pantalla de televisión o un videowall como lo conocemos ahora. Será un holograma en 3 dimensiones o un robot con apariencia humana que además podrá reconocer al cliente, tratarle por su nombre e interactuar con cierta fluidez con él.

De hecho, toda esta tecnología ya existe, el problema es que de momento es demasiado cara, igual que lo eran los ordenadores cuando empezaron a fabricarse. Hoy todos tenemos en casa varios ordenadores.

Hace pocas semanas leía un artículo que aseguraba que “en dos décadas, los robots con inteligencia artificial y capacidades emocionales y sociales estarán presentes en nuestras casas como ahora las aspiradoras, cortacésped y robots de cocina”. En España ya se ha fabricado el robot Aisoy, capaz de mostrar emociones y empatía con las personas. Está diseñado para que mantenga conversaciones fluidas con personas y máquinas. En breve, modelos como este se expresarán casi como las personas. Incluso pueden generar inteligencia colectiva, ya que estos robots están conectados entre sí a través de la nube, de tal forma que lo que aprende uno, lo aprenden también los demás. 

No podemos parar el avance tecnológico, pero sí que podemos utilizar toda esta tecnología a nuestro favor. Tenemos que cambiar la forma en la que hacemos las actividades dirigidas, ya que si no lo hacemos, la tecnología acabará ocupando el sitio de los instructores. La tecnología tiene dos grandes ventajas sobre el instructor: es mucho más barata y es mucho más consistente, cuando le das al botón de “on”, sabes lo que va a pasar. Las personas somos muy inconsistentes, tenemos días buenos y días malos, y eso es muy negativo en las empresas de servicios.


Creo que la mejor forma de utilizar la tecnología a nuestro favor en las clases colectivas, es introducir sin miedo el fitness virtual, que la clase la de una máquina, pero que el instructor siga estando presente. Si no tiene que impartir la clase, ¿cuál sería entonces la función del instructor? Muy sencillo, su función principal sería estar por la gente, dedicarse al negocio de las personas. Debe ser un animador de la sesión, motivar individualmente, corregir, mirar a los ojos, tocar y dar feed-back individualizado, ayudar a los más inexpertos, frenar al que va por encima del límite, etc.

La tecnología imparte la sesión, el instructor (asesor) gestiona a las personas, les motiva y les ayuda, para que la experiencia del cliente sea excelente. Se acabó pagar a un instructor para que entrene, se acabó subirle a una bicicleta o a una tarima durante toda la clase sin que se acerque a las personas, se acabó que la gente venga durante meses a una clase y el instructor no se relacione personalmente con ellos ni sepa su nombre. Se acabó dar más importancia a la actividad que a las personas.

Recientemente he vivido algunas experiencias de este tipo y tanto la valoración de los clientes como la del propio asesor, son excelentes. La última de estas experiencias ha sido en una sesión en la que se proyectaba la clase (en inglés) y el asesor iba moviéndose y pasando cliente por cliente por toda la sala. Mi experiencia como cliente fue muy buena, ya que solo entrar en la clase y antes de que empezara, el instructor vino a presentarse y me pidió el nombre. Eso parece normal, pero es muy poco habitual. En este caso lo hizo porque sabe que durante la sesión va a tener que interactuar conmigo de manera individualizada, y le va a ser mucho más fácil si antes se ha presentado. Ya sale de él, no hace falta que nadie le obligue a hacerlo.

Durante el resto de la sesión, estuvo frente a mí en varias ocasiones, me animó y motivó, me corrigió algunos ejercicios, me frenó cuando iba demasiado fuerte, en definitiva, me personalizó la clase. Convirtió una sesión genérica en una sesión personalizada. Si el mismo instructor hubiera tenido que impartir la clase, no habría podido estar por mí de esta manera. 

Cuando acabó la clase, me quedé hablando con él un buen rato, para ver qué le parecía este nuevo tipo de sesiones. Estaba encantado y remarcaba algunas de las ventajas: “puedo estar mucho más por la gente, mi relación con ellos ha mejorado, ahora me siguen a cualquier actividad que les propongo, no me canso y puedo dar más clases, tengo que preparar la clase pero no hace falta que me la aprenda de memoria, si alguien me tiene que sustituir es mucho más fácil, y lo más fuerte, el instructor que sale en el video, ahora trabaja para mí, y los clientes no le valoran a él, me valoran a mí”.

Este instructor ha sido capaz de convertirse en ASESOR porque ha entendido que dónde realmente aporta valor es en la gestión de personas, y no ejecutando él la sesión. 

Por mi trabajo, tengo la oportunidad de entrenar en muchos clubes de fitness de España, y veo con demasiada frecuencia a “instructores/persona” funcionando como “instructores/máquina”. Asisto a clases en las que el instructor no se da cuenta de que soy nuevo, no me mira a los ojos, no me corrige, no me motiva y no me transmite pasión. Imparte una clase técnicamente perfecta, él ha hecho un buen entrenamiento pero yo me he sentido totalmente INDIFERENTE.

Sabemos que la personalización y la consistencia en el servicio son factores clave en la satisfacción de los clientes. El sector del fitness necesita hacer una apuesta firme por estos dos aspectos, y la tecnología nos brinda una gran oportunidad si somos capaces de aprovecharla a nuestro favor y de poner el foco más en las personas que en la propia actividad.

lunes, 29 de septiembre de 2014

EL MODELO GLOBAL DE FIDELIZACIÓN ( 1ª PARTE)

Si para alguna cosa ha servido el momento de turbulencias actual por el cual está pasando el sector, ha sido para poner de manifiesto la importancia que tiene la fidelización de clientes en el resultado final de la empresa. 


La crisis de consumo llevó consigo una reducción en el número de visitas espontáneas que se tradujo en una reducción de altas de nuevos socios. Cuando las altas que se producen mensualmente ya no son suficientes para compensar el número de bajas, se hace imprescindible aumentar los esfuerzos para reducir ese número de bajas. En esta situación, toma especial relevancia la fidelización de clientes.

El principal problema que nos hemos encontrado hasta ahora al intentar mejorar la fidelización, es que la mayoría de gerentes asocian de forma directa la fidelización con la satisfacción de los clientes.

El razonamiento es que si el cliente está contento, no se dará de baja. Según este razonamiento, todas las acciones de fidelización van encaminadas a aumentar el nivel de satisfacción de los clientes. El problema es que este razonamiento no es del todo correcto, o dicho de otra manera, es incompleto.

En encuestas realizadas a varios miles de socios de clubes de fitness, hemos podido comprobar que los niveles de satisfacción en muchos de esos clubes son muy altos, tanto en los socios que permanecen, como en aquellos que solicitan la baja. Cuando se les pregunta si recomendarían el club a un amigo o se les pide que valoren su satisfacción en el club, los niveles de satisfacción superan el 8-9 sobre 10 puntos. A pesar de eso, estos clubes tienen ratios de deserción de clientes muy elevados.

Es decir, a pesar de estar contentos, los clientes se siguen dando de baja. En esa misma dirección apunta un estudio del sector del fitness realizado en la Universidad de Sevilla y que concluye que el valor percibido por el cliente tiene como máximo un peso de un 50% en la fidelización.

La pregunta clave es, por lo tanto, ¿qué factores componen el otro 50% de la fidelización de los clientes?

Desde WSC Consulting hemos creado el Modelo Global de Fidelización, que incluye los aspectos más importantes que afectan a la fidelización de los clientes y que responden a la pregunta anterior.
Para poder explicar este modelo con más detalle, hemos dividido el artículo en dos partes. En la primera explicaremos las 2 primeras áreas del modelo, y en el segundo las otras 4 áreas.
El Modelo Global de Fidelización engloba 6 áreas que tienen un efecto directo sobre la reducción de bajas. Cada una de estas 6 áreas incluye sub-áreas específicas que constituyen acciones concretas a realizar:


  1. Retención: son acciones que a pesar de no fidelizar emocionalmente al cliente, sí que tienen un efecto sobre la retención, ya que dificultan su marcha del club.
  2. No insatisfacción: consiste en identificar y dejar de hacer o minimizar aquellas cosas que generan insatisfacción en los clientes. El objetivo es reducir esa insatisfacción.
  3. Satisfacción: hacer acciones que aumentan el nivel de satisfacción de los clientes.
  4. Motivación: aumentar el nivel de motivación y evitar la desmotivación.
  5. Formación: aumentar el nivel de conocimiento del cliente sobre temas de ejercicio y salud.
  6. Comunicación: crear canales de comunicación efectivos y bidireccionales entre el club y los clientes.

EL MODELO GLOBAL DE FIDELIZACIÓN


Vamos a comentar con más detalle las dos primeras áreas: Retención y No insatisfacción.

Retención: dentro del área de Retención hemos incluido 3 sub-áreas en las que trabajar:


  • Modelo de cuotas: hay 3 aspectos del modelo de cuotas de un club que tienen un efecto directo sobre la retención, como lo demuestran estudios llevados a cabo en Reino Unido y Estados Unidos. Estos 3 aspectos son:
  • Matrícula: aquellos clubes que cobran matrícula, aunque el importe sea pequeño, generan una mayor retención, ya que el pago de la matrícula tiene un efecto de “barrera de salida” para el cliente. Muchos clubes han dejado de cobrar matrícula para facilitar la entrada de socios, pero en muchas ocasiones, es más beneficioso aplicar un importante descuento a la matrícula pero sin llegar a reducirla a cero. De esta manera se puede utilizar la matrícula como elemento de promoción y de urgencia en la venta.
  • Cuotas con compromiso de permanencia: las cuotas bonificadas a cambio de un compromiso de permanencia están ampliamente extendidas en clubes de fitness. De todas las opciones que hay, nosotros somos partidarios sobretodo de compromisos superiores a los 12 meses, y en cualquier caso, nunca periodos inferiores a la “vida media” del socio en el club. El inconveniente de estos tipos de cuotas es que si se obliga al cliente a pagar todo el periodo por adelantado, se genera un obstáculo importante para muchas personas. Por ese motivo se han buscado alternativas como puede ser permitir el pago en varios meses consecutivos, o simplemente que el cliente adelante únicamente el último mes del periodo. 
  • Cuotas pareja, grupos o familiares: este tipo de cuotas suelen tener aplicado un descuento siempre y cuando se mantengan como socios los miembros de dicha cuota. En el caso de algunas de ellas, si un miembro se da de baja, los otros socios pueden buscar otra persona para que ocupe su lugar y mantener así las condiciones ventajosas. De esta manera, los propios socios colaboran en la captación cuando hay una baja. Los datos de algunos estudios indican también que aquellos socios que entrenan con familiares o amigos permanecen más tiempo como socios.
  • Gestión de alarmas: la gestión de alarmas consiste en que todo el personal esté atento a las señales de alarma que indican que un socio puede estar en alto riesgo de abandono. Tener sistemas para controlar y responder a dichas señales de alarma es un elemento importante para la retención. Existen muchas señales de alarma, pero algunas de las más importantes son: menos días de asistencia al club, no conseguir los objetivos marcados, no relacionarse con nadie, no variar el tipo de entrenamiento o actividad, abandonar una clase o entrenamiento, etc.
  • Gestión de bajas: en un estudio que realzamos hace dos años en clubes del territorio español, pudimos comprobar que el 60% de los clubes no tenía un Protocolo de gestión de bajas bien definido. La gestión de las bajas es tan importante como el proceso de venta inicial, y debe estar protocolizado para que el personal encargado de atenderlas, sepa cómo actuar en cada caso y conozcan los recursos de que disponen para intentar evitar la baja.

Vamos a abordar a continuación la segunda área del Modelo Global de Fidelización.

  • No insatisfacción: dentro de esta área incluimos los aspectos que más insatisfacción generan a los clientes. Puede haber diferencias entre clubes, pero los siguientes 8 aspectos han aparecido como los más importantes en un estudio reciente realizado por WSC Consulting y Precor a más de 6.000 clientes de clubes de toda España:
  • Cambios de instructores en actividades dirigidas.
  • Cambios en horarios de actividades dirigidas.
  • Diferencias de nivel entre instructores. 
  • Trato poco amable del personal.
  • Falta de corregir, ayudar y asesorar al cliente.
  • Diferencias de precios entre socios.
  • Limpieza en vestuarios.
  • Masificación en ciertos momentos o espacios.

Recientemente publicamos a través de la revista Gym Factory, un artículo titulado “Las 8 cosas que más enfadan a tus clientes” que trataba en profundidad estos 8 aspectos, por lo que si el lector desea acceder a ese artículo, puede hacerlo en www.wscconsulting.net en la sección de “artículos de interés”.

En la segunda parte de este artículo, abordaremos las otras 4 áreas que componen el Modelo Global de Fidelización.

lunes, 17 de febrero de 2014

¿CUÁL ES LA CURVA DE APRENDIZAJE DE TU EMPRESA?

La “curva de aprendizaje” de una empresa es el proceso a través del cual, una empresa va adquiriendo experiencia y conocimientos que le permiten conseguir mejores resultados con un menos coste y esfuerzo. 

La curva de aprendizaje hace que las empresas vayan mejorando sus procesos para volverse más eficientes y más eficaces. Al final, eso se traduce en un mejor resultado económico.


Detrás de todo este proceso de aprendizaje hay mejoras en procesos, en el propio modelo de gestión y en la organización interna de la empresa. Las preguntas clave son: ¿cuál es la curva de aprendizaje de tu empresa? ¿Es una curva rápido o es una curva lenta? ¿Ha realizado tu empresa cambios sustanciales en procesos, en organización o en gestión? ¿Mejora tu empresa algunos aspectos clave de funcionamiento cada año o es una empresa estática y con pocos cambios?

En el año 2012 publicamos el “Estudio WSC-Precor sobre el Nivel de gestión en los clubes de fitness de España” y pudimos comprobar que el modelo de gestión de las cadenas o grupos de clubes era superior al de los clubes independientes. El motivo principal para esta diferencia está en que las cadenas tienen una curva de aprendizaje más rápida que los clubes independientes, lo que al cabo de los años se traduce en una mejor gestión y mejores resultados de explotación.
Para entender por qué pasa esto, tenemos que analizar cómo aprenden las empresas. Hay 3 fuentes de aprendizaje para las empresas:

  • Experiencias propias: todos los clubes de fitness aprenden de la experiencia que van acumulando en su día a día. Sin embargo, no todos aprenden a la misma velocidad. Aquellas empresas centradas en apagar fuegos y con visión a corto plazo, difícilmente pueden sacar provecho de las experiencias que tienen, por lo que pasan por ellas sin que les aporte un aprendizaje y, por lo tanto, una ventaja competitiva.
  • Experiencias de otros clubes: estas experiencias pueden ser de la competencia o de otros clubes afines al propio. Cuanto mayor es la relación con esos clubes, más fácil es compartir experiencias y aprender unos de otros. Este es uno de los motivos por los que las cadenas tienen una curva de aprendizaje más rápida que los clubes independientes, ya que aprenden de muchos clubes a la vez.
  • Diferentes interpretaciones de una misma experiencia: no todos los clubes están igual de atentos a esas experiencias ni tienen la misma capacidad para analizarlas y para generar cambios y mejorar a partir de ellas. Generalmente, las empresas con una cultura abierta y participativa y que cuentan con equipos multidisciplinares, tienen una mayor capacidad de analizar las experiencias y de llegar a soluciones creativas. Esto supone otro punto a favor de las cadenas, que suelen contar con equipos más amplios y con estructuras centralizadas dedicadas al análisis de datos y a la mejora continua. 
  • En la gráfica podemos ver la curva de aprendizaje de dos clubes diferentes. El Club A, tiene un rápido aprendizaje al inicio, lo que es normal ya que inicialmente es cuando es más fácil mejorar muchos aspectos del funcionamiento del club. A partir de ahí, sigue con una curva de aprendizaje ascendente aunque la velocidad de dicho aprendizaje es cada vez más lenta. Con los años va costando cada vez más mejorar el funcionamiento del club, pero las pequeñas mejorar que ocurren se suman a las anteriores y pueden ser muy importantes para garantizar la competitividad futura. 



El Club B tiene una curva de aprendizaje parecida inicialmente al otro club, pero con una velocidad menor. Esa menor velocidad en el aprendizaje suele estar provocada por alguno de los 3 factores que hemos comentado previamente. Además, se observa que éste club llega a una meseta de aprendizaje al 7º y 8º año, y a partir de ahí, empieza incluso a desaprender. Hay clubes que con el tiempo se vuelven menos eficaces y empeoran en sus procesos y en su modelo de gestión. Éste es un signo de “quemazón” en los equipos directivos que acaba relajando la presión sobre los objetivos y generando una pérdida de control sobre la empresa.

La gráfica de estos dos clubes es obviamente un modelo teórico para representar la curva de aprendizaje de una empresa, pero en la realidad, el aprendizaje es algo más desestructurado. Además, como el mercado, la competencia y el consumidor cambian constantemente, hay ocasiones en las que las empresas toman decisiones que implicar grandes cambios organizativos y de modelo de negocio, lo que puede provocar una aceleración en la curva de aprendizaje, como vemos en la siguiente gráfica. 

Ese salto en el aprendizaje que se observa en el año 8 de la gráfica, suele responder a grandes cambio en el entorno. Por ejemplo, con la entrada del fenómeno low-cost, algunos clubes se han visto obligados a hacer cambios sustanciales en su modelo de negocio, lo que ha supuesto un gran reto pero también un nuevo aprendizaje.

Toda empresa debería marcarse como objetivo acelerar su curva de aprendizaje para poder mejorar su competitividad y sus resultados año tras año. Estas son algunas de las ideas que pueden ayudar a acelerar la curva de aprendizaje de un club de fitness:

  • Ten clara la Misión y Visión de tu empresa, ya que eso te ayudará a tener el equipo focalizado en la dirección a seguir. Es más fácil que surjan ideas cuando la dirección hacia la que hay que mirar está bien definida.
  • Crea un equipo directivo de confianza que sea el motor de tu empresa y que busque la mejora continua.
  • Gestiona buscando un equilibrio entre el día a día y el medio y largo plazo. Lo “importante y no urgente” debe tener su cabida en la agenda del equipo directivo.
  • Involucra a todo el personal en la mejora del club. Haz que traigan sus cerebros a trabajar. Pídeles opinión, recoge sus ideas, comparte datos y pasa tiempo con ellos para buscar soluciones.
  • Crea una red de contactos de otros clubes que estén dispuestos a compartir información y a ayudarse mutuamente.
  • Participa en formaciones y eventos del sector para estar al día de los cambios y de las tendencias que surgen, tanto a nivel de producto como de gestión. 
  • Aprende también de los clientes, sus opiniones son muy valiosas para saber qué aspectos son importantes y requieren más recursos, y qué otros aspectos son prescindibles.
  • Ten un buen Cuadro de Mando que refleje los indicadores clave de tu negocio y que te permita saber con seguridad en qué aspectos estás consiguiendo mejoras concretas. 

lunes, 23 de diciembre de 2013

LAS 8 COSAS QUE MÁS ENFADAN A TUS CLIENTES.

Recientemente hemos publicado los resultados del “Estudio WSC – Precor sobre la opinión de los clientes de clubes de fitness”. En este estudio se recoge la opinión de más de 6.000 clientes de centros de fitness de toda España.

El estudio se ha hecho mediante encuestas en profundidad a los clientes. Al final de la encuesta dejamos una pregunta abierta para que aquellos clientes que quisieran manifestaran una idea, opinión o comentario. Los clientes han dejado cientos de opiniones sobre temas muy diversos: instalaciones, equipamiento, limpieza, mantenimiento, funcionamiento de las clases dirigidas, trato del personal, nivel de saturación, precios, etc.

Algunos de estos comentarios son específicos de cada club en particular, ya que responden a una problemática muy concreta de ese club. Sin embargo, hay otros comentarios que se dan prácticamente en todos los clubes. Vamos a exponer a continuación los 8 más importantes. Hemos escogido estos 8 porque son los que se repiten en más ocasiones y además porque son los que generan un mayor rechazo entre los clientes. Este rechazo se ha mostrado en muchas ocasiones con gran intensidad y con un nivel de enfado elevado.

Estas son las 8 cosas que más enfadan a tus clientes:

1. Cambios de instructores en actividades dirigidas: este es uno de los temas que más insatisfacción generan, ya que los clientes no entienden muchas veces por qué se producen tantos cambios en el personal. Lo interpretan en muchas ocasiones como el resultado de una mala gestión y lo relacionan con una bajada constante en el nivel de las clases. Es evidente que cuando un instructor se va o cuando el club decide prescindir de uno de sus trabajadores, seguramente es la mejor opción, por lo que no hay muchas alternativas a que esa baja se produzca. Sin embargo, también es verdad que muchas veces ese proceso se puede hacer de una forma más eficiente y mejor para todas las partes, y en concreto, se puede gestionar mejor la comunicación que se le da al cliente sobre lo que ha pasado y se puede hacer un proceso más completo de integración del nuevo instructor para facilitar la adaptación tanto suya como de los clientes.

2. Cambios en horarios de actividades dirigidas: prácticamente en todos los clubes hemos leído quejas sobre cambios en los horarios de actividades producidas porque el cliente no entendía por qué se suprimía una clase o por qué se ha hecho sin comunicarlo de forma adecuada. Es el propio cliente el que comenta problemas de comunicación o de falta de información a raíz de estos cambios en actividades, por lo que seguramente la solución a este problema pase por mejorar esos procesos de comunicación.

3. Diferencias de nivel entre instructores: muchos clientes hablan de instructores “buenos” e instructores “malos”, y dependiendo de quién da la clase, van o no val al club ese día. Muchos clubes carecen de sistemas de control de calidad de las clases y del resto de servicios que ofrecen al cliente. De momento, solo los operadores más profesionales han implementado sistemas de “cliente misterioso” o similares para comprobar de forma sistemática la experiencia del cliente en el club. Para la mayoría de clubes debería ser una prioridad implantar mecanismos para comprobar y controlar el nivel de servicio que se ofrece al cliente. Estos sistemas no solo garantizan que se ofrezca un nivel de calidad determinado, sino que también ayudan a que mejore la “consistencia” en el servicio. Un servicio consistente es aquel que se ofrece de una misma manera todos los días. Hoy sabemos que la consistencia en el servicio es un aspecto clave para conseguir la satisfacción del cliente.

4. Trato poco amable del personal: hemos podido comprobar en este estudio que el cliente de un club de fitness es muy sensible al trato que recibe por parte del personal. Muchos comentarios hacen referencia a no saludar, a actitud poco amable o poco comunicativa. El cliente espera que un trabajador de su club de fitness sea alguien amable, alegre y comunicativo, y cuando no es ese el comportamiento que observa, se queja de una forma muy clara. 


5. Corregir, ayudar y asesorar al cliente: este aspecto tiene bastante relación con el anterior, pero hemos querido separarlo porque hay muchos comentarios que hacen referencia específicamente al tema de corregir, ayudar y asesorar. No es tanto un tema de amabilidad o educación como en el punto anterior, es claramente un tema de que el cliente se da cuenta y valora muy negativamente cuando el personal del club se relaja y no hace su trabajo. Hay comentarios de este tipo realizados incluso por clientes que no necesitan ningún tipo de ayuda. Comentarios como “yo no necesito nada, pero veo clientes que hacen mal un ejercicio y el instructor no les corrige”. El cliente tiene una enorme sensibilidad para darse cuenta de que un trabajador no está realizando su trabajo correctamente. Por ese motivo, una vez analizados los datos de este estudio, podemos asegurar con rotundidad que cuando un trabajador, vestido con la imagen de la empresa, no realizar bien su trabajo, se convierte en una fuente de insatisfacción para los clientes, en lugar de ser un generador de satisfacción. En otras palabras, tener un trabajador que no hace bien su trabajo resta en lugar de sumar, no es neutro. En muchas ocasiones es mejor no tener a nadie que tener a alguien que no está con un alto nivel de implicación.

6. Diferencias de precios entre socios: en la mayoría de clubes ha habido comentarios de socios que se quejaban de que conocen a algún amigo que paga menos que ellos. Es posible que en algunos casos estas diferencias estén justificadas por temas de antigüedad, edad, horario u otros motivos, pero sabemos que en muchos casos eso no es así y esas diferencias son simplemente el resultado de promociones puntuales o de negociaciones individuales. Cuando ese es el caso, debemos ser conscientes de que los clientes acaban hablando de precios entre sí y, como hemos visto claramente en este estudio, esas diferencias de precios son la causa de una gran insatisfacción por parte de algunos clientes.

7. Limpieza en vestuarios: este problema es más importante en algunos clubes que en otros, pero es un comentario bastante extendido el de la limpieza, especialmente en la zona de vestuarios. Es lógico que ésta sea la zona más crítica de la instalación y a la que el cliente presta más atención, por lo que sabiendo que esto es así, hay que ser cuidadoso con todos los detalles que hacen referencia a este aspecto.

8. Masificación en ciertos momentos: al igual que en el punto anterior, no todos los clubes padecen este problema, pero en aquellos clubes dónde ocurre, se convierte en un problema importante desde el punto de vista del cliente. El volumen de socios que un club está dispuesto a soportar depende de diversos factores, entre ellos el posicionamiento y nivel de precios del club. Cuantos más clientes tiene el club, mayor es la facturación, pero a partir de ciertos niveles, es posible que un exceso de clientes haga aumentar las quejas y las bajas, dañando la imagen y la rentabilidad del club a medio plazo. Si se controlan sistemáticamente esos datos, es posible saber cuándo es necesario buscar soluciones limitando la entrada de socios a ciertas horas, optimizando los procesos o mejorando la utilización de los espacios.

Si pones el foco en mejorar estos 8 aspectos, verás cómo mejora la satisfacción de tus clientes.
Puedes descargarte el estudio completo sobre la opinión de los clientes en centros de fitness en la web: www.wscconsulting.net


miércoles, 16 de octubre de 2013

EL FENÓMENO LOW-COST EN EL FITNESS ( PARTE 2).

En la primera parte de este artículo, publicado en el número anterior de la revista, analizamos las bases del modelo de negocio low-cost. En esta segunda parte vamos comentar algunos de los datos de estudios que se han hecho sobre el modelo low-cost en el sector del fitness. Parte de esos datos provienen del informe anual sobre el sector low-cost en Reino Unido, publicado por la consultora Oxygen Consulting, y otros datos provienen de diversas fuentes.


A estas alturas estamos todos de acuerdo en que los gimnasios low-cost han llegado para quedarse, pero ¿hasta dónde van a crecer en cuota de mercado? Si analizamos lo que está ocurriendo en otros sectores o incluso lo que está ocurriendo en nuestro sector en otros países, podemos estimar que los gimnasios low-cost pueden crecer hasta alcanzar una cuota de mercado del 40-50% como máximo. 

Algunos datos apuntan en esta dirección:

  • El 47% de todos los clubes nuevos que se abrieron en Reino Unido en 2011 fueron low-cost. El 43% fueron sector medio y el 10% fueron Premium.
  • Datos del mercado alemán, en el que se analizan los 17 operadores principales, indican que el 53% de los socios de todos esos operadores, pertenecen a gimnasios low-cost. El 42% a sector medio y el 5% a clubes Premium.
  • En Estados Unidos, el sector low-cost supone el 37% del total de clubes. Siguen en ligero crecimiento y tienen una cuota media de 36,11$ (27,4€).
  • Las “marcas blancas” suponen actualmente en España el 42% de las ventas que se realizan en las grandes superficies de alimentación. Han aumentado 9,5 puntos en los últimos 6 años, por lo que el incremento es aproximadamente 1,5 puntos por año.
  • El sector de hoteles low-cost en Reino Unido tiene una cuota de mercado, en número de camas, del 17% y se estima que en el 2030 llegará al 27%, creciendo muy lentamente a partir de ahí.
  • Otra de las cuestiones que los gerentes se hacen es si este tipo de clubes está generando nueva demanda, es decir, si están siendo capaces de atraer al fitness a personas que hasta ahora nunca se habían planteado apuntarse a un gimnasio. Los datos que tenemos indican que aproximadamente un 20% de los clientes de un low-cost son personas que nunca antes habían estado en un gimnasio. El restante 80% son gente que ha cambiado de gimnasio o que era exsocio de algún otro gimnasio y que en ese momento no estaba apuntado a ninguno.

Por lo tanto, los clubes low-cost están generando un aumento de un 20% en la demanda, además de volver a activar a otro porcentaje de personas que estaban fuera del fitness en ese momento. La siguiente pregunta es ¿cuántos de los clientes que capta el low-cost demandan posteriormente clubes de más nivel? Sería lógico pensar que parte de estos clientes utilizarán el low-cost como puerta de entrada al fitness y luego accederán a clubes con una mayor oferta de servicios y mayor atención personalizada. 

La consultora GG Fit de Reino Unido hizo un estudio no publicado en el que enviaron 6.500 encuestas a ex socios de clubes low-cost para saber dónde estaban unos meses después de darse de baja de su club low-cost. Solo obtuvieron 194 respuestas (3%), pero los resultados nos dan una idea de lo que está ocurriendo. El 57% de los ex socios seguía sin estar en ningún gimnasio, el 25% había vuelto a su mismo gimnasio low-cost, el 10% estaba en otro gimnasio low-cost diferente, y solo el 2% había decidido apuntarse a un gimnasio más caro.

¿Por qué los clientes de low-cost no aspiran a clubes de más nivel? La respuesta la tenemos cuando analizamos los resultados de los estudios de satisfacción que se han hecho a clientes de clubes low-cost. 

Sorprendentemente, vemos que el nivel de satisfacción de clientes de este tipo de clubes es superior al nivel de satisfacción de clientes de clubes más caros. Por ejemplo, en Reino Unido, la puntuación media de todo el sector del fitness en la Net Promotor Score (NPS) es de 21, mientras que los operadores low-cost consiguen unos resultados en torno al 28, es decir, por encima de la media del sector. La NPS es un indicador del nivel de satisfacción que se basa en preguntar qué posibilidades hay (de 0 a 10) de que recomienden el club a un amigo/a.


Los gimnasios low-cost consiguen también buenos resultados en encuestas de satisfacción en aspectos como el “value for money”, instalaciones, ambiente, supervisión, seguridad, etc.

Para entender por qué ocurre esto, es necesario volver a los 4 aspectos comentados en la primera parte de este artículo: superación de las expectativas del cliente, sensación de haber hecho una compra inteligente, novedad y modernidad en el concepto y alto grado de consistencia en el servicio.

Pero el modelo low-cost también tiene su sombras y sus riesgos. Por la experiencia vista en otros sectores, sabemos que los operadores low-cost son cada vez menos low-cost, ya que se van viendo obligados a incrementar sus precios a medida que van cediendo a las exigencias de los clientes, lo que hace que sus costes se vayan incrementando. Esto se puede producir al aumentar la oferta de actividades dirigidas, aumentar los metros y la calidad de vestuarios, incorporar sauna o similares, ofrecer nuevas tendencias en fitness o aumentar el personal. Es un modelo que se basa en la gestión de costes, y estar diciendo que “no” al cliente cada día no es fácil.

Otro riesgo de este modelo de negocio es la alta rotación de clientes, entre un 9 y 10% mensual, ya que entran fácil pero también se van fácilmente. La dependencia de la masificación es también un factor de riesgo, ya que es un modelo que se basa en bajo precio y alto volumen. Esto puede tener un efecto negativo sobre el ambiente y el nivel de confort, a parte de la dificultad que puede tener conseguir el volumen necesario cuando la ubicación no es la ideal o cuando la competencia aumenta. 

Por último, estos gimnasios dependen en exceso de la cuota como fuente de ingresos, ya que han captado un perfil de clientes a los que no es fácil venderles servicios de valor añadido al margen de la cuota. Este hecho pone en riesgo el modelo de negocio cuando la competencia aumenta. Y obviamente, a los low-cost también les aparece la competencia low-cost.

jueves, 5 de septiembre de 2013

EL FENÓMENO LOW-COST EN EL FITTNESS (PARTE 1)

Estamos en un momento en el que todas las empresas hablan de precio y de descuentos, y llenan los medios de comunicación de ofertas especiales con cualquier excusa. Estamos en la era del low-cost. Y obviamente, ese concepto de negocio basado en la reducción de la oferta de servicio, en la reducción de los costes y en un precio de venta por debajo del 50% del mercado, tenía que llegar al fitness. Solo era cuestión de tiempo.


Todavía hay algunos que se preguntan si los gimnasios low-cost son una moda pasajera o si van a perduran en el tiempo. La respuesta es obvia si analizamos la trayectoria de algunas de las empresas de fitness low-cost que operan en el mundo. Por poner algunos ejemplos, la compañía McFit, líder en el fitness low-cost en Europa, fue fundada en 1.997, por lo que ya lleva 16 años operando y creciendo en varios países, y actualmente cuenta con más de 130 centros en Alemania, Austria y España. Otro ejemplo es Planet Fitness, fundada hace 21 años, en 1.992 y que cuenta con más de 600 instalaciones en Estados Unidos, o Anytime Fitness, otra empresa americana con más de 2.200 centros por todo el mundo, uno de ellos en España. Esta empresa ha sido catalogada por la revista Forbes como una de las empresas americanas más prometedoras.

Fuera de nuestro sector tenemos el ejemplo de Ryanair, fundada en 1.985, año en el que transportó 5.000 pasajeros y daba trabajo a 51 empleados. Hoy Ryanair opera 1.500 vuelos al día, a 168 destinos, tiene más de 8.500 empleados y transportó el año pasado a más de 80 millones de pasajeros.
Por supuesto que este modelo de negocio va a perdurar en el tiempo. Esto es así porque hay varios aspectos de este modelo de negocio que le dan una gran coherencia y que le hacen especialmente competitivo.

Cuatro de esos aspectos esenciales son:

  • Superar las expectativas: cuando un gimnasio low-cost lanza una publicidad por 19,9€/mes en una ciudad dónde el precio medio de los gimnasios ronda los 50€/mes, se genera una fuerte reacción en la mente del consumidor. Una de esas reacciones es pensar que lo que vas a obtener por un precio tan bajo va a ser de muy poca calidad. La sorpresa es que cuando el cliente va a visitar una de estos clubes se encuentra con una imagen moderna, buen equipamiento de fitness, una oferta de actividades más que decente, un local amplio, limpio y de ambiente confortable, y todo eso por 19,9€/mes. El cliente no se esperaba una instalación así, y sus expectativas se han visto superadas con creces. Esta es una de las claves del éxito de este modelo y de cualquier tipo de empresa.
   

  • Concepto de compra inteligente: estamos en un momento en el que el precio ha tomado mayor importancia que en épocas anteriores, pero el tema no es solo el precio que pagas como cliente por un producto o servicio, lo realmente importante es cómo de inteligente crees que está siendo la compra que estás realizando. La gran superficie Mediamarkt lo tiene claro, y por eso utiliza el slogan “Yo no soy tonto”, apelando a la búsqueda de la compra inteligente de los clientes. No es solo cuestión de si el consumidor puede, con mayor o menor facilidad, pagar lo que compra. Incluso cuando puedes pagar sin esfuerzo, lo que no quieres es hacer el tonto pagando más de lo que deberías por un producto. Este mismo fenómeno está ocurriendo con las “marcas blancas” en alimentación, que han ido aumentando su consumo hasta más del 42% en las grandes superficies. Si el cliente no encuentra diferencias significativas entre dos productos o servicios y no obtiene un beneficio superior que sea tangible y reconocible, no está dispuesto a pagar ni 1€ más. Además, cuando crees que has hecho una compra en buenas condiciones, lo comentas a todos tus amigos y lo comunicas a través de las redes sociales, lo que le da una viralidad extraordinaria.
  • Novedad y modernidad: los operadores low-cost del sector del fitness están acertando con los mensajes que utilizan para darse a conocer. Son mensajes del tipo “El nuevo concepto de hacer deporte”, “La revolución ya está aquí”, “La forma inteligente de practicar el fitness”, “La opción inteligente”. Todas estas frases hacen referencia a que algo nuevo ha llegado, y que esta novedad supone una manera más inteligente de entender el fitness. Si esto se acompaña con una imagen fresca y moderna, ya tenemos gran parte de los componentes necesarios para captar la atención del consumidor y hacer que empiece a caminar física o virtualmente, a través de Internet, hacia nosotros.



  • Consistencia en el servicio: la consistencia es conseguir que el nivel de servicio que te has propuesto dar, sea constante en el tiempo. Es decir, que cada día seas igual de bueno en aquello que haces. Se ha hablado muy poco de la consistencia en el servicio como una de las claves de cualquier negocio, pero hoy sabemos que es así. El consumidor exige consistencia tanto en un producto como en un servicio. Es fácil de entender en productos como un coche o un ordenador, que no pueden estar estropeándose continuamente. Es algo más complejo en servicios, ya que podríamos pensar que tenemos más tolerancia a la falta de consistencia, pero realmente no es así, ya que todos hemos dejado de ir a un restaurante, hotel o gimnasio porque un día recibimos un trato que no estaba al nivel de nuestras exigencias. Los operadores low-cost han conseguido un alto nivel de consistencia gracias a que se apoyan más en la tecnología y dependen menos de las personas. Una máquina tiene sus limitaciones, pero siempre son las mismas.

jueves, 13 de junio de 2013

CÓMO GENERAR VENTAS QUE FIDELIZAN LOS CONTACTOS DE VALOR.

En una época en la que conseguir nuevos clientes se está convirtiendo en una odisea para las empresas, la Fidelización ha cobrado si cabe más importancia. En artículos previos he hablado sobre la fidelización de clientes, pero quiero dedicar todo un artículo a una forma de actuar que está consiguiendo resultados espectaculares en algunos clubes. Se trata de lo que llamamos los “Contactos de valor”.


¿Qué es un Contacto de valor? ¿Qué lo diferencia de otros contactos? ¿Cuándo debe hacerse? ¿Con qué clientes hay que hacerlo? ¿Cómo se hace?

Vamos a intentar responder a todas estas preguntas. Un Contacto de valor consiste en una conversación “compleja” entre un asesor/técnico y un cliente, y tiene como objetivo detectar necesidades del cliente no cubiertas hasta ese momento, buscar la mejor “solución” posible y hacer que el cliente se decida a probar dicha solución. El resultado final es, por lo tanto, que el cliente estará más satisfecho al tener mejor cubiertas sus necesidades.

Los Contactos de valor se inician cuando algún trabajador del club detecta una “señal de alarma”. Todo cliente de un club deportivo está dentro de una espiral en la que se desplaza hacia arriba o hacia abajo, pero que nunca está quieto en un mismo nivel. Moverse hacia arriba del espiral significa que cada vez está más motivado y enganchado al fitness, mientras que moverse hacia abajo significa que va perdiendo el interés hasta que se desmotiva totalmente y se da de baja del club. Antes de que la baja suceda, hay muchas señales que indican que el cliente está bajando en la espiral de la motivación. A modo de ejemplo, algunas de esas señales son: reducir la frecuencia de uso del club, hacer siempre los mismos ejercicios o actividades, no relacionarse con otra gente, estar periodos cortos sin ir al club, no disfrutar con el entrenamiento, etc.


Cuando un asesor/técnico detecta una señal de alarma, debe iniciar un Contacto de valor. A diferencia de otros contactos con clientes, éste tiene un claro objetivo ya que en la mente del asesor hay este pensamiento: “he visto una señal de alarma y creo que ese cliente está bajando su nivel de motivación, por lo que voy a ir para averiguar si realmente eso es así, encontrar cuál es la causa de dicha desmotivación, buscar una solución y hacer que se decida a probarla o comprarla”. No se trata de hacer una corrección técnica o de saludar o de ofrecerse en caso de que el cliente lo necesite. Un contacto de valor es mucho más profundo y complejo que el resto de contactos.

Para aprender a hacer un Contacto de valor, es conveniente dividir el proceso en varias fases:

  • Fase 1: Saludo y, en el caso de que sea un cliente nuevo o no le conozcamos, es necesario presentarse y pedirle su nombre, ya que utilizar el nombre del cliente en el proceso ayudará a personalizar y a hacer más próxima la conversación.
  • Fase 2: Averiguar el problema, la insatisfacción o la necesidad no cubierta. Para conseguirlo, solo hay una fórmula, que es preguntar. Se puede empezar con preguntas genéricas tipo “¿Estás a gusto en el club?” “¿Qué te parece el entrenamiento que realizas?” “¿Cómo te sientes desde que vienes al club?”. Estas preguntas iniciales sirven para romper el hielo, pero difícilmente nos destaparán un problema o insatisfacción. Por ese motivo, es necesario “rascar” un poco más y hacer preguntas más concretas que nos aseguren que el cliente está realmente a gusto. Algunas de estas preguntas pueden ser: “¿Estás consiguiendo realmente el objetivo que te habías propuesto?” “¿Estás viniendo a entrenar todos los días que querías?” “¿Vienes con ganas o te cuesta venir?” “¿Hay algo que no te guste o que eches de menos en el club?”. Cuando por la respuesta del cliente a alguna de estas preguntas detectamos que algo no está funcionando bien, seguiremos preguntando en esa dirección hasta encontrar el problema real. 


  • Fase 3: Averiguar qué le gustaría realmente a ese cliente, cuál sería la situación ideal o que se esperaría que sucediera para que estuviera realmente satisfecho. Por ejemplo, si una persona acaba reconociendo en la fase anterior que se aburre en el club, le preguntaríamos ”¿Qué te gustaría que hubiera en el club para que no te aburrieras?” 
  • Fase 4: Una vez el asesor conoce realmente el problema, es cuando empieza a pensar en las posibles soluciones y ofrecerá al cliente la mejor solución posible. No la más económica o la más fácil, ofrecerá la mejor. Es el cliente quien debe decidir si cree que esa solución le va a ayudar. Por este motivo, las soluciones se presentan también en forma de pregunta. Si pensamos que la mejor solución es aprender un nuevo deporte como el Padel, no le diremos “lo que tú necesitas es aprender a jugar a Padel”. En lugar de eso le diríamos algo así: “Si aprendieras una actividad totalmente nueva como el Padel, ¿te ayudaría eso a divertirte y a venir más motivado?” Es el cliente quien decide. Si la respuesta es afirmativa, pasaremos a la siguiente fase. Si la respuesta es negativa, buscaremos otra solución y se la volveremos a presentar en forma de pregunta.
  • Fase 5: La última fase consiste en lo que llamamos “cerrar la venta”, es decir, hacer que el cliente se decida a probar la solución que ha elegido. Para esto utilizaremos preguntas como “¿Cuándo te gustaría empezar?”, “¿Buscamos hora para la semana que viene con un monitor?”. Entendemos que se ha producido el “cierre de la venta” cuando el cliente asume un compromiso serio para iniciar la actividad, y eso es así cuando hay una cita o fecha de inicio concreta o cuando se ha producido el pago del servicio.

Como se puede observar en las fases anteriores, la comunicación con el cliente se gestiona principalmente con preguntas. No se le intenta convencer, sino que se le plantean preguntas para que haga un proceso mental que el asesor irá dirigiendo con las preguntas adecuadas. Al hacerlo de esta manera, el cliente no tiene la sensación de que le queremos vender algo, sino que tiene la sensación de que le queremos AYUDAR. En realidad, esa es la esencia del servicio al cliente y esa debería ser la única intención y la principal responsabilidad del personal del club.

En todo proceso de asesoramiento/venta, el que pregunta es el que tiene el control del proceso. Para hacer los Contactos de Valor es necesario dominar la técnica de preguntar. Además de dominar la técnica, es importante que el asesor tenga claros los diferentes tipos de preguntas y el orden que se debe seguir:

  • Preguntas para averiguar la necesidad real 
  • Preguntas para averiguar qué le gustaría conseguir realmente
  • Preguntas para averiguar cuál sería una buena solución para él/ella
  • Preguntas para averiguar si está dispuesto a probar la solución y cuándo

Imagina un club en el que todo el personal esté mentalizado en hacer este tipo de contactos y que tenga la formación para hacerlos correctamente. Solo es necesario que cada trabajador del club haga 1 ó 2 Contactos de Valor al día. Si esto lo hacen todos y lo hacen cada día, se solucionan muchas insatisfacciones de clientes y se mejora enormemente la fidelización, reduciéndose considerablemente el número de bajas.

La figura del Líder/gestor es vital para poner en marcha este proceso, ya que todo se inicia con un cambio de mentalidad de todo el equipo. En lo que respecta a los técnicos, tienen que cambiar su forma de pensar y de entender su puesto de trabajo. Deben pasar de Técnicos a Asesores y asumir plenamente su rol en la gestión de clientes. Este es un proceso en el que hay que convencerles y explicarles por qué su puesto de trabajo debe cambiar y abrirles una nueva forma de trabajo, dándoles el apoyo y las herramientas necesarias. El liderazgo y la formación juegan un papel fundamental en este proceso de cambio.

 
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